Lo que debes evitar para proteger tus rosas durante el invierno

Los rosales son plantas más resistentes de lo que muchos imaginarían, pero no por esto debemos dejar de cuidarlas, especialmente si hablamos de cuidar nuestras rosas durante el invierno.

Tal como sucede con cualquier sucede con cualquier planta, los cuidados para las rosas dependerán en gran medida de la temperatura y la época del año, siendo el invierno un verdadero desafío para cualquier jardinero. En esta temporada, las rosas se sumen en una especie de hibernación en la que su proceso de crecimiento se detiene para soportar las bajas temperaturas y esta es precisamente la etapa para la que debemos prepararnos en las temporadas previas, ya que los mejores cuidados para proteger nuestros rosales de inviernos fríos suelen empezar en otoño e incluso veranos, pues la mejor forma de protegerlos fortaleciéndolos para las temporadas más bajas del año, ya que un rosal débil difícilmente sobrevivirá al invierno.

Aunque la mayoría de los cuidados para esta temporada son preventivos, hay algunas cosas que debemos evitar una vez que el invierno ha llegado.

Acá te diremos todo lo que necesitas saber para que tus rosales no sólo sobrevivan al invierno, sino que te permitan disfrutar de floraciones aún más hermosas con la llegada de la primavera.


1- Regar en exceso o dejar de regar

En general, cuidar el regado es importantísimo, ya que es uno de los aspectos más esenciales para mantener nuestro rosal saludable y esto es especialmente cierto durante el invierno. Si bien el regado para las rosas suele ser frecuente, debe empezar a disminuirse a medida que el invierno se acerca y las temperaturas empiezan a bajar. Si mantenemos la misma frecuencia de riego, menos agua se evaporará por acción de la temperatura y corremos el riesgo de que las raíces de la planta se congelen.  Sin embargo, esto tampoco significa que debemos dejar de regar completamente, pues a pesar de las bajas temperaturas, algunos inviernos pueden ser muy secos y no debemos olvidar que, aunque el rosal esté en periodo de hibernación, sus raíces aún necesitan agua. En estos casos, el mejor indicador será la tierra, esta debe tener suficiente agua para mantenerse húmeda pero no demasiada agua como para estancarse y congelar las raíces de la planta.


2- Podar durante el invierno

La poda de los rosales estimula su crecimiento y la aparición de nuevas floraciones, sin embargo, para preparar tus rosas para el invierno es necesario dejar de podar a mediados del otoño, esto ayudará a inhibir la formación de nuevas ramas y capullos, haciendo que la planta deje de crecer y empiece a acumular energías para soportar las bajas temperaturas del invierno. Además, al realizar la última poda del otoño, es recomendable quitar las ramas secas y dejar las floraciones que ya estén presentes, de modo que la planta entienda que su temporada de floración culminó y se prepare para la hibernación.


3- Usar fertilizantes durante el invierno

Al igual que la poda, los fertilizantes son de gran ayuda para estimular el crecimiento de los rosales. No obstante, el abono debe evitarse a toda costa durante el invierno, especialmente si es el primer invierno de la planta, ya que esto estimulará su crecimiento y puede perturbar el estado de hibernación que la protege de las bajas temperaturas.

Los fertilizantes que ayudarán a las rosas durante el invierno deben ser agregados durante las primeras semanas del otoño y debemos asegurarnos de usar fertilizantes 100% orgánicos, ya que los fertilizantes con componentes químicos pueden entorpecer el proceso de floración de la planta en la siguiente primavera.

4- Desatender la temperatura

El mantillo puede servirnos como aislante para evitar que el suelo se enfríe demasiado y congele las raíces. Además de proteger el rosal de la temperatura, también prevendrá la aparición de malezas, mejorará la distribución del agua y lo mantendrá fuerte durante su estado de hibernación. Para hacer el mantillo podemos preparar una mezcla de hojas sanas, paja, corteza de pino, musgo y compost que nos servirá para cubrir la planta, especialmente su base. No olvides retirar el mantillo de forma progresiva cuando la temperatura empiece a subir durante la primavera, hacerlo gradualmente durante un par de semanas permitirá que la planta se vaya adaptando a los cambios de temperatura de la tierra.


5- Plagas y enfermedades

Como hemos mencionado anteriormente, el mejor cuidado de un rosal para el invierno empieza mucho antes del invierno. No debemos ignorar la aparición de hongos e insectos que irán debilitando al rosal y haciendo imposible que sobreviva al invierno. Para eliminar enfermedades, debemos fijarnos en el estado de las hojas y remover todas aquellas que tengan manchas y hongos mientras hacemos la última poda del otoño. También debemos evitar utilizar estas hojas en el mantillo, ya que los hongos podrían esparcirse una vez más desde la raíz. En cuanto al control de plagas como insectos y ácaros, debemos aplicar aceites minerales y tratamientos pesticidas preventivos, preferiblemente de origen natural. Cada tratamiento tiene aplicaciones diferentes, asegúrate de leer las instrucciones para saber la forma y frecuencia de aplicación.

Como habrás notado con estos consejos, prevenir es el mejor cuidado que podemos darle a nuestros rosales para el invierno, especialmente si los tenemos en el jardín. Mantener nuestras rosas fuertes y saludables durante el invierno es un proceso que requiere paciencia, pero nos ofrecerá una gran recompensa con la llegada de la primavera cuando disfrutemos de rosas hermosas cultivadas por nosotros mismos. También hay muchas otras flores que te alegrarán con su frescura durante el invierno.


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